GARA, 13/08/2000


      Otegi aboga por profundizar en el proceso abierto en el camino hacia la libertad y la paz

      Miles de personas rinden tributo en Bilbo a Rementeria, Ruiz, Aranbarri y Gerrikagoitia «Los jóvenes emprenden la lucha armada, porque no somos capaces de ofertarles otro camino»

      Mirari ISASI | BILBO

      El portavoz de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, Arnaldo Otegi, volvió a realizar ayer un llamamiento a la serenidad en estos momentos tan duros por el fallecimiento de cuatro militantes de ETA y emplazó de nuevo a la colaboración entre abertzales para impulsar «una estrategia nacional».

      Otegi recalcó que no existen vías intermedias para la superación del conflicto «al margen de la consecución de un nuevo marco para Euskal Herria y de la imposición de los estados español y francés».

      Arnaldo Otegi intervino, junto a Jon Idigoras y María Jauregi, en el homenaje a los cuatro militantes independentistas fallecidos el pasado lunes en Bolueta. Ante miles de personas ­más de diez mil según algunas agencias de noticias­ y junto a las fotografías de Patxi Rementeria, Ekain Ruiz, Zigor Aranbarri y Urko Gerrikagoitia (la mayoría de los indicios hace pensar que éstas son las identidades aún sin confirmar), el portavoz de HB insistió en que la izquierda abertzale no actuará en función de coyunturas políticas, porque lo que Euskal Herria necesita son iniciativas políticas y propuestas.

      Manifestó que la única propuesta dirigida a la izquierda abertzale es la de integrar «el coro de la condena». A este respecto, recordó unas palabras dichas por el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, cuando manifestó que «algunos quieren que nosotros hagamos el trabajo sucio».

      Otegi indicó en nombre de la izquierda abertzale que «no es nuestro trabajo, ni lo va a a ser ni estamos dispuestos ni tenemos voluntad para ello, de acabar con una organización armada con la que no han sido capaces de acabar ni el Estado español ni el Estado francés».

      Apología de la paz

      Aseguró que «mienten» quienes afirman que la izquierda abertzale hace «apología de la violencia» y afirmó que lo que este sector de la sociedad vasca realiza es «apología de la paz y la democracia».

      Otegi situó a los fallecidos en Bolueta, al menos a los tres cuyas edades rondan la veintena, en la generación del Estatuto de Gernika y su ejemplo le sirvió para mantener una vez más que el actual marco político está agotado y superado.

      «Algunos líderes políticos todavía no se han dado cuento -indicó­ que es la generación que nació con el Estatuto la que en estos momentos vincula su compromiso militante con la lucha armada» y se preguntó si nadie entiende que «es imposible superar el conflicto y habilitar un escenario de paz, si no es desde un marco nacional y democrático en el que los vascos decidan su futuro». En esta línea, el portavoz de Herri Batasuna argumentó que «la izquierda abertzale está empeñada en superar la confrontación armada y habilitar un escenario de confrontación democrática para este país».

      Otegi subrayó que «los jóvenes vascos y los no tan jóvenes no emprenden el camino de la lucha armada porque amen la violencia, sino porque nosotros, que también tenemos responsabilidades políticas, y el conjunto de fuerzas políticas y sociales de este país, no somos capaces de ofertarles otro camino. Y ese es el trabajo que quiere hacer la izquierda abertzale, ni condenas estériles ni falsas expectativas».

      Insistió en que la izquierda abertzale «apuesta por la paz, siente todas las muertes y quiere la paz y la democracia, y por eso planteamos una estrategia que suponga la superación del conflicto en clave democrática y la construcción nacional de Euskal Herria».

      «Ni odio ni venganza»

      Pidió confianza en el proceso político abierto y en la izquierda abertzale porque, según dijo, «tiene voluntad de luchar, tiene alternativas y tiene militancia».

      Asimismo, emplazó al resto de los abertzales a trabajar en la consecución de un nuevo marco democrático para Euskal Herria e insistió en que no servirán las formulas intermedias. «O un nuevo marco democrático o la imposición de los estados español y francés», apostilló. «El camino ­concluyó­ no es el odio ni la venganza, sino la confrontación de propuestas políticas para superar el conflicto».


      Idigoras: «Este pueblo no va a retroceder»

      M.I. | BILBO

      El histórico dirigente abertzale Jon Idigoras advirtió ayer a los mandatarios y líderes políticos españoles y franceses que «este pueblo no va a retroceder hasta conseguir la libertad y la independencia».

      Durante su intervención en el homenaje a los cuatro militantes abertzales fallecidos en Bolueta, Idigoras incidió, en la misma línea que Arnaldo Otegi, en que la izquierda abertzale quiere la paz y la superación del conflicto político.

      «Nosotros ­dijo­ hemos nacido para la guerra porque nos han obligado a la guerra, pero amamos y necesitamos la paz. Y estamos dispuestos a luchar por ella».

      Aseguró, sin embargo, que la izquierda abertzale quiere «una paz que vaya acompañada necesariamente» del respeto a la palabra de Euskal Herria y «sin imposiciones de ninguna clase».

      Por eso se dirigió a Jaime Mayor Oreja, José María Aznar y Carlos Iturgaiz al señalar que «se han equivocado de pueblo y de planeta. No conocen al pueblo vasco si creen que por el camino de la guerra van a conseguir algo, porque no vamos a dar ni un paso atrás».

      Una joven militante de Haika tomó el relevo al veterano dirigente abertzale en el acto de homenaje de ayer. María Jauregi afirmó que la muerte de los cuatro militantes abertzales es «una muestra evidente de las ganas de vivir que tiene este pueblo, la señal más clara de los deseos de vivir de las nuevas generaciones de jóvenes vascos y del compromiso en defensa de Euskal Herria».

      Compromiso

      Jauregi recordó «el fracaso de la estrategia de guerra» que practican los estados español y francés: «tienen instrumentos para hacernos daño, pero gracias al compromiso de los jóvenes los estados han perdido y Euskal Herria se les está escapando de las manos».

      Criticó «la traición del PNV por no tener siquiera voluntad para llevar a la práctica lo que dice» y apuntó que la tragedia de este momento es que «unos se ven obligados a dar su vida porque otros no son capaces de asumir su responsabilidad y se doblegan ante los estados español y francés».

      «La lucha es la única alternativa que tenemos los jóvenes para alcanzar el futuro y Euskal Herria», concluyó María Jauregi.


      Lágrimas y emoción

      El Arenal bilbaino se quedó ayer pequeño durante el homenaje con el que la izquierda abertzale quiso despedir a los cuatro militantes independentistas fallecidos el lunes en la explosión registrada en Bolueta.

      Con el sencillo acto llevado a cabo ayer, un amplio sector de la sociedad vasca quiso expresar su reconocimiento al compromiso y entrega de Patxi Rementeria, Ekain Ruiz, Zigor Aranbarri y Urko Gerrikagoitia, cuyas fotografías presidieron ayer el homenaje, a pesar de no existir todavía confirmación sobre las identidades de los fallecidos. Los actos de homenaje, sin embargo, se volvieron a extender a otras localidades vasca, como fue el caso de Donostia, donde se manifestaron 800 personas.

      Unos minutos antes de las 5.30 de la tarde y cuando miles de personas se habían acercado ya desde los más diversos puntos de Euskal Herria hasta el Arenal, un centenar de ellas ponía punto final a la concentración permanente que durante cinco días ha velado en el Hospital de Basurto y ante el Palacio de Justicia los restos de los cuatro militantes fallecidos

      Durante días el Palacio de Justicia había estado adornado con ikurriñas enlutadas y ramos de flores y ayer mismo con el cartel con las fotografías de Rementeria, Ruiz, Aranbarri y Gerrikagoitia diseñado por la izquierda abertzale en su recuerdo.

      A partir de hoy la concentración permanente será sustituida por un acto que se desarrollará todos los días entre las 19.00 y las 20.00 horas, salvo el sábado día 19, inicio de la Aste Nagusia, en que la protesta se llevará a cabo a las 12 del mediodía.

      El canto de "Lepoan hartu ta segi aurrera" dio inicio a las 5.30 de una tarde triste y gris al homenaje y sus primeras notas extendieron la emoción e hicieron brotar las primeras lágrimas entre los asistentes, muchos de ellos jóvenes.

      El sonido del cuerno y la txalaparta invitaron a subir al escenario, donde se colocó una gran ikurriña con crespón negro bajo el lema «Euskal Herria bizi dadin, lepoan hartu eta segi aurrera», a amigos y familiares de los cuatro fallecidos.

      Estos, con lágrimas en los ojos, colocaron allí los retratos de Urko Gerrikagoitia, Zigor Aranbarri, Ekain Ruiz y Patxi Rementeria, en medio de una salva de aplausos y gritos de homenaje y de apoyo a ETA.

      A sus pies, representantes de la izquierda abertzale colocaron ramos de flores, junto a los cuales miembros de distintos organismos y cargos públicos depositaron, en la recta final del acto, claveles rojos y pequeñas ramas de roble. Ante estas fotografías, cinco dantzaris bailaron un aurresku de honor.

      El amplio eco informativo de los ocurrido en Bolueta y las últimas actuaciones y ataques verbales contra la izquierda abertzale llevaron a decenas de periodistas y reporteros gráficos hasta el Arenal, donde su actitud fue fuertemente criticada por los asistentes al homenaje. Un homenaje en el que tres jóvenes encapuchados representaron a la organización armada ETA, cuyo anagrama fue colocado, junto a una ikurriña, ante las fotografías de los cuatro militantes independentistas.

      Los bertsolaris Xabier Arriaga, Txiplas, y Unai Iturriaga resumieron perfectamente el sentir de los allí reunidos cuando cantaron: «Gure lana da zuen ametsa/gure lepoan hartzea/eta egun batean/al den azkarren/egia bilakatzea (...) Ehundaka kimu/sortu bait dira/lauetako bakoitzetik (...) Hauen bidea/ta aizkora hartzea/da omenaldirik onena».

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